lunes, 9 de marzo de 2009

Los espigadores y la espigadora

Una mezcla de documental y poesía, realidad e intimismo, despojo de corazones y arte. Jugar a atrapar camiones con las manos, hablar, espiar, seguir, descubrir, recordar, renovar. Desvelar. Y Agnès Varda puede con todo, más o menos como los servidores de Google.



Entiendo que no pudiera resistirse a hacer una segunda parte del documental. Pero ya se dice por ahí que las segundas partes siempre son peores.

4 comentarios:

migul dijo...

Como molan las francesas viejunas que se dedican al arte, será porque allí no echan telenovela después de comer... jeje. Saludos!

migul dijo...

es como lo de callejeros pero bien hecho, por cierto, lo del cubrelentes me mató!

LYNX dijo...

yo creo que el capitalismo lo tenemos que combatir. nosotros mismos, desde ya. creo que hay posibilidades. quiero creer que creo que es posible cambiar todo este "tinglao".
no obstante, deberíamos debatirlo más seriamente (un alcaraván, por ejemplo).
intentaré darle de comer más al blog, ahora que UNA persona se ha dignado a leerme (lo cual te agradezco profundamente, juanmi).
perdona que no sea un gran literato, hago lo posible y me estoy esforzando por mejorar, pero vamos pasito a pasito.
nada más, muchas gracias y un saludo campeón.

Emecé dijo...

Pero si está en gabacho!!! Ma mére!!! ¬¬

Nos debemos un café, yo no quiero decir nada..